¿Todo un triunfo? Los mejores profesionales son autores, no actores.

Todo un triunfo, los empleados de las organizaciones son conscientes de su papel relevante en ellas; las áreas de Recursos Humanos no son ya en la mayoría de las empresas meros gestores de altas y bajas, sino que ponen el énfasis en dar protagonismo a los profesionales que desempeñan su papel, una función clave para el éxito de la organización; la Dirección los considera ya como actores principales y no un elemento más de la estructura empresarial.

Pero ¿actores de qué? ¿de una película que escriben otros? No es cuestión de enmendarle la plana a la Dirección de la empresa, es ella quien decide el argumento de la película, y no tengo problema con ello, de hecho me gusta. Me subo al carro de un proyecto porque me resulta atractivo. Si quisiera decidir yo sobre el argumento, crearía mi propia empresa (desde aquí todo mi respeto y admiración por quienes lo habéis hecho), pero yo he decidido apostar por un proyecto ya comenzado, al que creo que merece la pena contribuir. Contribuir… aquí está la clave (tomar parte con otros, ayudar al logro de un fin).  Los actores no toman parte, se limitan a repetir el guión que otros escriben. Bueno, tal vez eso no sea del todo justo, realmente dan valor a lo escrito, lo interpretan. Pero no escriben las palabras que luego han de recitar, a lo sumo improvisan sin son buenos actores de teatro (no de cine), para salir al paso de algún lapsus de memoria.

Yo no quiero que la película la escriban otros. Sí, me subo al carro de su proyecto, pero el guión del día a día, de cada capítulo, lo escribo yo. Con directrices claras de la Dirección para respetar el argumento, ese argumento al que me sumo porque me atrae, pero el guión lo escribo yo.

Por tanto considerar a los empleados como actores no es ya ningún triunfo. O a lo sumo es un triunfo del pasado. Es un paso que conscientes o no, ya se dio hace tiempo, al menos en las empresas de éxito. Los mejores profesionales son autores y no sólo actores. Las organizaciones de éxito serán aquellas que permitan a sus profesionales ir adquiriendo autonomía conforme vayan desarrollándose en la empresa, responsabilizándose de su propio guión. El riesgo de perder control sobre los empleados no es nada frente al riesgo de no aprovechar el potencial de cada uno de ellos.

Las empresas que pretenden mantener el anonimato de sus profesionales, se empobrecen, las empresas que suscitan la autonomía, la autoría, de cada profesional, desarrollarán su potencial.

Pero… ¿y cómo gestionar a tantos autores? ¿no será más fácil repartir guiones a diestro y siniestro?  Más fácil tal vez, pero más efectivo no.  El como es complejo, y abarca múltiples aspectos de la gestión empresarial. Es un nuevo modo de entender la empresa y sus autores, que necesita de otra forma de pensar y actuar. Una nueva concepción que se traducirá en programas de detección del talento (como los que desarrollados por el IIC – Instituto de Ingeniería del Conocimiento) para conocer qué áreas podrá potenciar cada uno de nuestros autores, en nuevas maneras de concebir la evaluación del desempeño, un desempeño propio de autores y no de actores, en proyectos que aflorarán la responsabilidad de los empleados en la reputación de su empresa, sin duda los autores tienen y desean una mayor responsabilidad que los actores… una gestión compleja pero sin duda la gestión necesaria para competir en esta realidad permanentemente cambiante.

Pilar Vera (pilar.vera@alcor.es)

Continúa la conversación...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s