¿Cómo podrá evolucionar el trabajo? ¿Hacia qué tipo de trabajo y de trabajador vamos?

Leo en Equipos y Talento una reseña de una conferencia de Jacob Morgan (@jacobm) sobre “los siete principios de un futuro empleado”. Una interesante síntesis sobre cómo está evolucionando el mundo de trabajo, en especial en el ámbito de los trabajadores del conocimiento. Aunque algunos de esos “siete principios” recogen temas ya bien conocidos, me permito destacar dos de ellos, el segundo y el quinto:
2. “Puede personalizar su trabajo”: Copio la reseña: <Para Morgan, los empleados del futuro serán capaces de orientar sus planes de carrera y elegir los proyectos en los que quieren trabajar. El trabajo será más como un “elige tu propia aventura” frente a “encontrando tu camino en el laberinto”>.  No soy tan optimista, pero sí creo que el trabajador que pretenda desarrollar una carrera laboral con éxito deberá preguntarse cada día qué valor diferencial ofrece y no dormirse en la pretendida seguridad de haber logrado un “contrato indefinido”. Hace ya décadas (“Reinventando la excelencia”), Tom Peters nos animaba a reescribir nuestro currículo cada noche, interrogándonos sobre qué hemos aprendido hoy y a quién hemos mostrado hoy nuestro valor. No pongas tu futuro en manos de tu empleador. Tu futuro es tuyo.
5. “Puede convertirse en un líder”: Dice la reseña: <Por primera vez en la historia de la empresa, los empleados tienen una oportunidad única de convertirse en líderes dentro de sus organizaciones compartiendo sus ideas y comentarios de manera pública y transparente con sus compañeros, responsables y ejecutivos (a través de tecnologías emergentes). Nunca antes los empleados tuvieron capacidad para construir sus redes dentro de una organización a escala obteniendo reconocimiento por sus contribuciones: la tecnología ha dado mucho más poder a los empleados y les permite construir lazos temporales>. También comparto el fondo de esta afirmación, aunque creo que todavía existen hoy muchos frenos que obligan a matizarla. La tecnología abre grandes oportunidades, pero por si sola no logrará que cambie la cultura dominante en muchas de nuestras organizaciones, sobre todo en lo que afecta al reparto del poder -concepto inseparable al de liderazgo-. Un reto de cambio cultural que me está resultando especialmente estimulante en estos tiempos.
Y si me interesa todo esto es por su trascendencia a la hora de imaginar la comunicación interna que podremos y tendremos que desarrollar en el futuro. ¿Cómo será? ¿Cómo lo haremos?

Continúa la conversación...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s