Dar valor al trabajo, dar valor a las personas…para que las personas den su valor

Preguntadas 5.500 personas sobre qué desearían que mejorara en la intranet de su empresa, la opción más deseada (elegida por un 40%) ha sido que la intranet recoja más información sobre su propio departamento o centro de trabajo. (Si quieres saber más sobre este estudio, dímelo)
Un resultado altamente provocador: un viejo lema del periodismo –aplicable, éste sí, a la comunicación interna- dice que uno de nuestros objetivos es “hacer próximo lo lejano”; sin embargo, nuestros públicos –si es que todavía nos animamos a llamarles así- nos dicen que lo quieren es que lo próximo sea visible… Parafraseando a un viejo político: no quieren ver las noticias o las fotos de otros, sino salir ellos mismos en la foto.
Hace años, visité una fábrica de componentes metálicos para automoción. Me guiaba un mando intermedio con muchos años de taller a sus espaldas. Tardamos más de dos horas en recorrer la planta; se paraba en cada máquina, explicándome la importancia de las tareas que se realizaban en cada puesto e ignorando mis muestras de impaciencia. Le recuerdo apoyado en una prensa que vibraba y hacía un ruido ensordecedor al caer el troquel sobre la plancha, diciéndome “mira cómo sufre; está modelando una chapa de 6 milímetros, la más gruesa que admite y le cuesta”. Aseguro que, al tiempo que hablaba, acariciaba a aquella máquina monstruosa –y sucia- que crujía y ensordecía a todos los que por allí estábamos. Habría sido tan fácil comprometer a aquella persona con cualquier iniciativa de mejora del taller que hubiéramos emprendido… ¿Por qué? ¿Por “compromiso con la empresa”? No, simplemente, porque aquella persona sentía que su trabajo era importante, él lo conocía, lo dominaba, lo sentía como suyo. Entre su empresa y él habían conseguido que se sintiera apoderado y no enajenado en su relación con su tarea.
Recibo la revista de Aedipe correspondiente a este trimestre. El tema de portada es una entrevista con el escritor Isaac Rosa, titulada “el trabajo como protagonista” y en la que glosan su reciente libro “La mano invisible” . Según leo en la entrevista –no he tenido oportunidad de leer el libro-, el trabajo –más que los trabajadores- es el protagonista del libro; yo me acordé de mi antiguo guía por aquella fábrica, el enamorado del troquel, viviendo su trabajo con pasión.
Sigo leyendo la revista y veo que el segundo artículo son unas reflexiones de Carlos de Benito, director de la revista, al hilo del libro de Rosa. Me permito reproducir algunas de sus frases, referidas a la función de Recursos Humanos, pero que creo perfectamente válidas para los profesionales que nos dedicamos a la comunicación interna, entendida como algo más que difusión de mensajes:
• “Nos gusta decir que somos gestores de talento y capital humano, nos vamos a las altas potencias del alma, gestionamos afectos, memoria, entendimiento y voluntad; pero nos olvidamos del trabajo en sí”.
• “Ha de ser norte de nuestra misión el lograr que cada empleado ofrezca en la empresa la mejor versión de si mismo. Ningún ser humano ofrece lo mejor de si mismo cuando no es amado. es conclusión común de pensadores y poetas. Y en la empresa, es en el trabajo donde podemos encontrar el campo y la medida de ese amor.”
• “Es nuestra obligación dotar de sentido y visibilidad a la actividad de cada persona que trabaja en nuestras organizaciones, y dotarla de sentido por el valor de la actividad misma.”
En fin…, recuperando nuestra perspectiva de comunicación interna orientada a la gestión del compromiso, ha sido y será necesario que informemos a las personas sobre los retos estratégicos de la empresa en la que trabajan. Es vital que las personas tengan una visión global de esa organización que queremos que sientan como “propia”. Pero sin que todo ello colabore a reforzar la sensación de distanciamiento, cuando no de deshumanización (término utilizado por Rosa), que es frecuente en nuestras organizaciones, cada vez más grandes, cada vez más distantes, que hablan con un lenguaje cada vez más grandilocuente…
Los profesionales que trabajan en una organización son mucho más que un público al que informar, son los coprotagonistas de un reto (que nosotros hacemos relato) en cuyo logro ambos (empresa y profesionales) obtenemos reconocimiento. Para fomentar ese coprotagonismo, es imprescindible que los canales de comunicación interna (los escaparates que dan visibilidad a lo que consideramos como importante) se llenen de personas, de personas trabajando. De operarios que exhiben su pasión por el troquel, porque esa pasión es que la que consigue que su desempeño cuantitativo y cualitativo sea diferencial y, por tanto, que los resultados de nuestra empresa sean mejores, sosteniblemente mejores.

4 comentarios sobre “Dar valor al trabajo, dar valor a las personas…para que las personas den su valor

    1. Montse
      ¡Claro que sí! Gracias por tu interés.
      Te envío un resumen amplio de los resultados de las dos primeras ediciones y te anuncio que tenemos prevista una tercera edición para después del verano.
      Un saludo
      Pablo Gonzalo

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